OSTRICH

Cortometrajes

Un gorrión está expuesto a imágenes de avestruces todos los días: en carteles, en la publicidad, en su teléfono inteligente. El cuello largo, el aspecto perfecto y las patas musculosas de los avestruces son lo que le gusta; él también quiere ser como ellos. Mediante un intenso entrenamiento de los músculos de las patas, visitas al estudio de estiramiento del cuello y tutoriales de maquillaje, se acerca mucho a su objetivo. Sin embargo, un día, cuando un avestruz real llega a la ciudad y el gorrión conoce a su ídolo en persona, se da cuenta de una cosa: los gorriones no son avestruces.

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